Entre la fe
y lo desconocido
Cúcuta explora nuevas formas de encontrar respuestas, bienestar y conexión espiritual más allá de las creencias tradicionales.
Católicos, cristianos y evangélicos. Estas son las religiones con más presencia y número de fieles en Cúcuta, más conocida como La Perla del Norte.
Sin embargo, cada vez más personas buscan alternativas fuera de estas creencias tradicionales, ya sea por curiosidad, por recomendación de un amigo, en busca de una mejor salud o porque anhelan la felicidad.
La demanda creciente de respuestas y el abandono de estereotipos han permitido que la cantidad de personas que explora otras opciones aumente con el paso de los años.
Entre las posibilidades que se pueden encontrar en la ciudad, claramente ajenas al cristianismo, está la santería, proveniente de la religión Yoruba, de Nigeria, con su tabaco y velas utilizadas para rituales, no necesariamente oscuros, pues quienes la practican aseguran que todo se enfoca en ayudar a las personas y no en causar daño.
Para los más espirituales, está la guía y técnicas sanadoras de los Hare Krishna que aseguran tener “la medicina del futuro”, o los servicios de una vidente que, con aromaterapia y meditación, entre otras ‘fórmulas’, procura ayudar a aquellos que tienen problemas que van desde la ansiedad hasta el mal de amores.
Una ciudad que navega entre la fe y la búsqueda de nuevas respuestas.
Una búsqueda espiritual más allá de lo conocido
Toda persona que siente que su vida pierde el rumbo, en la calle 8 con carrera 8 de Villa del Rosario encuentra a Edgar Ortega, experto en el tema y dueño de un local de esoterismo. La ayuda que ofrece ha dado mucho de qué hablar.
Hay, incluso, quienes lo consideran como un blasfemo, o alguien que va de la mano con lo oscuro y con malos propósitos, sobre todo aquellos que siempre llevan encima la Biblia y el Rosario.
La santería se asentó y expandió en Cuba, después de la llegada de un gran número de exesclavos africanos que, por no poder tener sus propias creencias libremente, asociaron y combinaron sus deidades con las del catolicismo.
“El error más común es asociarlo con el diablo y los demonios. La oscuridad y maldad no es nuestra fuente ni credo, sino lo que justamente combatimos y buscamos purificar.”
— Practicante de santeríaOrtega desestima aquellas críticas que ubican a la santería como un culto alejado de la fe.
“Depende de la fe de la persona”, dice, y explica que, aunque no haga parte de la religión católica, la base sigue siendo Dios, pues es a quien rezan para sanar y ayudar a las personas que acuden a su negocio.
En la diversidad espiritual de Cúcuta, la santería se ha ido convirtiendo en un refugio para aquellos que buscan respuestas más allá de lo tangible.
Quienes la practican dicen que no se trata simplemente de rituales y que, en cambio, detrás de ella hay estudios y una preparación rigurosa.
Aseguran que implica un proceso de aprendizaje y prácticas dentro del contexto religioso y cultural de la santería, desde la ceremonia de iniciación conocida como asiento o “kariocha”, el estudio de la religión, su mitología y todo lo que la compone.
También incluye la participación en los rituales y el fortalecimiento de la relación con los Orishas, deidades y espíritus venerados en la religión Yoruba, que representan fuerzas de la naturaleza y la vida humana e intermediarios con el ser supremo, y no entidades malignas.
Es por esa razón que este hombre continúa ofreciendo sus servicios, convencido de que, en el centro de sus prácticas, está Dios. El mismo Dios que muchos encuentran en las iglesias, en la Biblia o al confesarse.
Santa Muerte y Oshun.
Figuras asociadas a distintas tradiciones espirituales.
Santos y Orishas.
Una muestra del sincretismo religioso.
Tabacos artesanales.
Utilizados en distintas prácticas espirituales.
Sanar el cuerpo, explorar el espíritu
Más que un restaurante
En la concurrida intersección de la calle 15 con avenida tercera, en el centro de Cúcuta, un restaurante vegetariano administrado por Tito Quintero (Prabhupada) se distingue por ofrecer mucho más que una simple comida saludable.
Allí se realizan todo tipo de terapias, sesiones y tratamientos de medicina holística basados en el hinduismo.
Por eso, más que un restaurante, es un centro de sanación y autoconocimiento. Prabhupada, lejos de ser un hombre común y corriente, es considerado un médico ancestral y guía espiritual, cuya vida ha sido una travesía entre la medicina occidental y las antiguas prácticas de la India.
La piedra angular de sus enseñanzas es el autoconocimiento.
“No somos el cuerpo; somos almas espirituales”.
— Tito Quintero (Prabhupada)Quienes quieren liberarse de cualquier atadura pueden contar con la guía espiritual de un maestro genuino, conocido como “puro”.
A través del servicio devocional y las enseñanzas de estos maestros, los seguidores pueden encontrar el camino hacia la verdadera libertad espiritual.
A pesar de que Prabhupada nació en el seno del catolicismo, siempre sintió una profunda curiosidad por la filosofía y la cultura de la India.
Este interés lo llevó a viajar a ese país, donde se formó en las prácticas de la medicina ayurvédica y holística.
Su propio origen y motivaciones para aprender de una cultura y creencias totalmente diferentes a las que creció son muestra e invitación a aprender más allá de lo ya conocido y a, como él dice, “liberarse de sus ataduras o estereotipos arraigados”.
Las terapias ofrecidas en su centro son variadas y abarcan desde reflexología y masajes terapéuticos hasta magnetoterapia y digitopuntura, evitando siempre las prácticas invasivas o que requieran manipulación de sangre.
La clave está en personalizar cada tratamiento según las necesidades específicas del paciente, buscando siempre restablecer el equilibrio natural del cuerpo.
Promover estas prácticas en una ciudad tradicionalmente conservadora y cristiana no ha sido tarea fácil.
Se estima que la comunidad Hare Krishna se estableció en Cúcuta alrededor de los años 80 o 90, siguiendo la expansión del movimiento en otras partes del país.
Los devotos suelen participar en actividades de servicio comunitario, como la distribución de prasadam —alimentos bendecidos— a personas necesitadas.
Radhastami
Es una figura muy importante en la tradición hindú. Ella es la consorte y la devota más querida del dios Krishna.
Radha y Krishna son símbolos del amor divino y eterno. Radha es vista como la personificación del amor puro y la devoción perfecta hacia Krishna.
Cuando las respuestas buscan lo invisible
Cada vez más personas buscan alternativas para su bienestar emocional fuera del ámbito de la fe tradicional. Una de ellas la ofrece Mónica Gutiérrez, una clarividente que ha dedicado su vida a prácticas alejadas de lo común.
Al ser un oficio o campo relacionado con lo psíquico y paranormal, en el que se busca conectar con lo extrasensorial y en el que la adivinación hace parte, la ética y la responsabilidad son fundamentales.
Las personas que a ella acuden están en busca de nuevos estados de conciencia y relajación; persiguen otras maneras de sentir y liberarse de toda emoción negativa, o para romper ese “amarre” del que tanto sospechan.
“Todo esto es tan real y poderoso que la propia experiencia es lo que me lo ha demostrado”.
— Mónica GutiérrezCuarzos, cristales y rituales
Utiliza la musicoterapia y la aromaterapia porque afirma que estas técnicas ayudan a las personas a conectarse con sus ángeles guardianes y a recibir señales de ellos.
Antes de las terapias necesita que los chakras o puntos de energía estén estables.
Desde plantas curativas, bebidas y baños especiales, sesiones de sanación con rapé, hecho a partir de las hojas del tabaco, y tratamientos más intensos con el uso del psicodélico natural yopo, pueden encontrar las personas en su consultorio.
Todos quienes llegan hasta allí coinciden en que lo que busca es sanar no solamente su cuerpo, sino también su mente y espíritu.
Velas intencionadas.
Utilizadas para enfocar la energía y establecer
intenciones.
Kit para baño de amor.
Asociado a rituales e intenciones relacionadas
con el amor.
Velas verdes.
Asociadas con la salud, esperanza y prosperidad.
Kit para la prosperidad.
Utilizado en prácticas de intención y abundancia.
¿Y qué dice la Iglesia?
Al explorar las calles de la ciudad y descubrir las diversas alternativas disponibles para hallar paz y guía fuera de lo comúnmente aceptado, es posible encontrarse también con aquellas opiniones divergentes que desconocen y rechazan todo eso que parezca y suene distinto.
Algunos de ellos son el padre Samuel Barbosa, un católico y licenciado en teología, y el sacerdote de la parroquia María Auxiliadora del corregimiento Buena Esperanza, Jesús Córdova.
“Todo aquello que se salga de los cánones de la fe cristiana puede generar reservas”.
— Padre Samuel Barbosa
Fe, ciencia y prudencia
El padre Barbosa aborda la cuestión de las prácticas no convencionales con cautela.
La Iglesia Católica no prohíbe ni condena métodos como la medicina natural o la acupuntura, según la postura expresada por el sacerdote.
Esta postura pareciera mostrar un enfoque abierto, pero cuidadoso de la Iglesia hacia las prácticas que se apartan de las normas más comunes, buscando integrar la sabiduría secular con la doctrina religiosa.
Aun así, no todo es respetable para la Biblia. La aprobación de cualquier rito distinto a los ya conocidos cambia con el sincretismo religioso, la combinación o seguimiento de creencias que no son mencionadas ni recomendadas por el camino del Testamento.
Barbosa enfatiza en la importancia de mantener la fe pura y alineada con las enseñanzas de la Biblia, mientras se aprovechan los beneficios de la ciencia y la medicina.
“La búsqueda de bienestar debe estar fundamentada en la fe cristiana y los métodos validados por la ciencia”.
— Padre Samuel BarbosaPor su parte, el sacerdote Córdova expresa preocupación por esta creciente tendencia en la ciudad de explorar lo desconocido, que ha seducido incluso a muchos creyentes.
Aunque para muchos esa búsqueda no es más que una exploración humana de trascendencia y sentido de vida, el religioso cree que se pueden desviar hacia creencias y pensamientos que distorsionan lo que para él es la verdadera fe.
Por eso es duramente crítico con lo que él llama “nueva era”, a la que describe como una amalgama de diferentes tradiciones religiosas acomodada a los gustos y necesidades individuales.
Esta proliferación de creencias, junto con la entrada de prácticas como la santería desde la vecina Venezuela, ha creado un entorno donde lo esotérico y lo comercial se entrelazan.
Córdova ve a la fe no sólo como un acto religioso, sino también humano; una confianza que va más allá de lo que la ciencia puede explicar.
Entre creencias, dudas y respuestas
Mientras algunos encuentran consuelo en rutas místicas y la medicina holística, la Iglesia llama y recomienda a sus fieles mantener la fe en los principios bíblicos, buscando en Dios y en la ciencia el equilibrio necesario para el bienestar integral.
En medio de esta encrucijada, Cúcuta sigue su camino, navegando entre la fe y la búsqueda de nuevas formas de sobrellevar la vida.
Los testimonios, anécdotas y respuestas proporcionadas por quienes ofrecen esta ayuda son un viaje a través de la espiritualidad en una ciudad cuyo ritmo no se detiene.
Un recorrido que no solo abre las puertas a diferentes perspectivas y maneras de sobrellevar la pesadez de la vida, sino que también invita a emprender un camino propio en busca de la paz interior, reflexionar sobre los valores, el significado de la vida, aprender sobre las creencias de otros y entender que lo distinto o lo que no se entiende no significa que está mal y debe ser repudiado.
Al final, cada persona encuentra su propia forma de conectar con lo divino, ya sea a través de la fe, el autoconocimiento o la guía por senderos desconocidos.
