El Coliseo Toto Hernández de Cúcuta no es solo un espacio para la competencia, es un escenario donde se driblan miedos, se bloquean barreras, pero, sobre todo, se encestan sueños.
En cada rincón de este lugar se conectan vidas, historias de lucha, tragedias personales, pero también un firme deseo de superación a través del deporte.
Aquí, los deportistas enfrentan sus propios límites, transformando cada entrenamiento y cada partido en una muestra de resiliencia.
Con cada triple lanzado y cada pase dado demuestran que el verdadero desafío no está solo en la cancha, sino también en superar los estigmas que la sociedad impone.
El Norte BSR decidió hacer de la adversidad un arma de lucha y superación, convirtiendo el baloncesto en silla de ruedas en una oportunidad para alcanzar nuevas metas.
Norte BSR: cuando la adversidad se convierte en fuerza
Los integrantes de Norte BSR, el equipo de baloncesto en silla de ruedas de Norte de Santander, han demostrado que las barreras no tienen por qué definir el futuro de una persona.
No en vano se precian de ser los subcampeones del Torneo Interligas 2024, disputado en Cúcuta, y los campeones del Torneo Internacional de Baloncesto en silla de ruedas celebrado en México.
En su lista de reconocimientos también figuran la medalla de plata en los Juegos Paranacionales de Manizales, en 2023, además de las cuatro medallas obtenidas en los Juegos Nacionales de 2012, 2015, 2019 y 2023.
Los artífices de estas hazañas son Julián Jurado, Jhoan Vargas, Andrés Barba, Robinson Gaona y Fabián Vergel. Junto a ellos están Juan Mantilla, Juan Pablo Escobar, Jhon Hernández, Leonel Contreras, Jhan Quintero, Uriel Galvis, Alex Gómez, Yeison Leal y Johan Camargo.
Todos ellos, de la mano de Duván Lozada, el técnico que guía con pasión y visión a estos deportistas, han convertido al baloncesto adaptado del departamento en un referente nacional.
Historias que encestan sueños
A continuación, se presentan cinco relatos que revelan el alma y la pasión de los jugadores del equipo Norte BSR. Cada historia es un reflejo único de esfuerzo, superación y amor por el baloncesto en silla de ruedas.
Más que un equipo, un proyecto de vida
Duván Lozada es el técnico del equipo Norte BSR. En su rostro refleja la pasión y el amor con el que dirige y cuida de sus jugadores, o como él los llama, sus amigos.
Con 23 años de dedicación, Duván considera este equipo como el proyecto de su vida.
“Yo quería estar en un lugar, en una comunidad donde se pudiera prestar un buen servicio, ayudar a los demás y, sobre todo, ejercer esa vocación de ayudar a los chicos a realizar sus proyectos y sacar adelante sus vidas. Por esta razón, cuando estaba haciendo mi proyecto de grado de la universidad, decidí hacerlo sobre la discapacidad y bueno, el resto es historia”.
El entrenador comenzó este proyecto en 2001 con una visión clara y un grupo de 15 jugadores, a quienes entrenaba y guiaba con dedicación desde el principio.
Además de su rol como técnico en Norte BSR, también es entrenador y presidente del Club Deportivo Marines, un club de natación, demostrando su versatilidad y entrega al deporte.
Dirigir un equipo de baloncesto en silla de ruedas no es tarea sencilla. Este licenciado en educación física enfrenta desafíos únicos, pero cree firmemente que la clave está en la motivación y la cohesión del grupo.
Aunque cada jugador aporta habilidades diferentes, lo verdaderamente importante es que todos se sientan valorados y motivados.
A lo largo de su viaje como técnico ha aprendido lecciones valiosas: la amistad, el compromiso, la perseverancia y, sobre todo, que sin importar los obstáculos y los problemas, la vida continúa.
Para él, formar a los jugadores del Norte BSR va más allá de ser grandes deportistas; se trata de formar buenas personas capaces de alcanzar grandes cosas tanto en la vida como en el deporte.
“Amor, superación y compromiso”
Las palabras con las que Duván Lozada define a su equipo.El IMRD, un aliado
Julián, Jhoan, Andrés, Robinson, Fabián y los demás jugadores del equipo Norte BSR no podrían haber convertido su discapacidad en una oportunidad sin el apoyo de instituciones que han respaldado su camino.
Una de esas instituciones es el Instituto Municipal para la Recreación y el Deporte (IMRD) de Cúcuta, que, a través de su programa de discapacidad, busca sensibilizar a la comunidad sobre la importancia del deporte en la inclusión.
Gracias a esta alianza, el IMRD se ha convertido en un pilar fundamental para el equipo de baloncesto en silla de ruedas, apoyando su desarrollo y fortaleciendo su presencia en el ámbito deportivo local.
Anyela Merchán es la líder del programa de discapacidad del Instituto. Dice que el principal objetivo de la iniciativa que lidera es mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad mediante su inclusión en actividades deportivas.
Desde el programa organizan jornadas de sensibilización que combinan actividades recreativas con psicoeducación, fundamentales para generar conciencia sobre la importancia de la inclusión y el respeto a los derechos de las personas con discapacidad.
Actualmente, el programa ha atendido a 1.619 personas, porque el propósito no es solo vincular personas con alguna condición especial, sino también a la comunidad en general.
Mayor visibilidad para el deporte adaptado
A pesar del entusiasmo y las ganas que imprimen día a día para ser los mejores y dejar en alto el nombre de Norte de Santander, el baloncesto adaptado también enfrenta sus propias luchas.
Uno de los principales desafíos que mencionan los jugadores es la falta de visibilidad de los deportes adaptados, una problemática que no es exclusiva de Norte de Santander o Colombia, sino que se extiende por Latinoamérica.
Andrés David Barba destaca que muchas personas solo asocian estos deportes con los Juegos Paralímpicos, sin reconocer el esfuerzo diario de quienes los practican.
Andrés David Barba
“Es necesario que las marcas nos patrocinen para generar más interés y visibilizar estos deportes”.
Julián Andrés Jurado
Señala que la falta de rampas y baños adaptados continúa siendo un obstáculo para los deportistas con discapacidad.
Robinson Gaona
Destaca la importancia de que los medios de comunicación den a conocer los eventos y ayuden a atraer mayor apoyo.
Robinson también considera que llevar las actividades deportivas a los barrios permitiría que más personas con discapacidad conozcan el deporte y encuentren una oportunidad para integrarse.
Jhoan Sebastián Vargas Ortega, capitán del equipo, reconoce que la llegada de las redes sociales ha representado un avance, pero critica la escasa cobertura que reciben estos deportes en los medios nacionales.
En otros países, cuenta, los equipos paralímpicos visitan colegios y plazas públicas para acercar el deporte a la ciudadanía.
En Colombia, en cambio, la falta de visibilidad continúa siendo notoria. Por eso los jugadores consideran que, con más apoyo, mayor presencia en medios y mejores condiciones de accesibilidad, el baloncesto en silla de ruedas podría ser reconocido y valorado como cualquier otro deporte.
El baloncesto en silla de ruedas no es solo un deporte. Es un grito de fuerza y esperanza que resuena mucho más allá de la cancha.

