“Acá nació
Colombia”
Una casa convertida en museo guarda fotografías, objetos y recuerdos que cuentan la memoria heroica de una Villa donde, para Gerardo García, todo comenzó.
“Acá nació Colombia”, dice sin titubear Gerardo García, un hombre que ya casi completa los 70 años.
Treinta los dedicó a la docencia y el resto de sus días ya los empeñó para convertir su propia casa en un museo donde alberga invaluables fotos y objetos que cuentan la memoria heroica de una Villa, donde todo comenzó.
Gerardo García habla de la historia con la seguridad de quien ha dedicado buena parte de su vida a conocerla, enseñarla y conservarla.
Después de tres décadas dedicadas a la docencia, encontró en su propia casa otra manera de enseñar: reunir fotografías, objetos y recuerdos que permitan a quienes llegan hasta allí acercarse a la memoria de una Villa marcada por la historia.
La historia
también vive
en los objetos
Lo que podría parecer una vivienda más es, en realidad, un recorrido por el pasado.
En sus espacios reposan fotografías, objetos y recuerdos que permiten reconstruir fragmentos de la historia de una Villa marcada por acontecimientos que trascendieron sus propias fronteras.
Cada fotografía y cada objeto permiten acercarse a una parte de la historia que todavía permanece viva.
MEMORIA Y PATRIMONIONo se trata únicamente de conservar objetos antiguos. Para Gerardo, preservar estos elementos significa mantener viva una memoria que pertenece a toda una comunidad.
Cada pieza funciona como una ventana hacia otra época. Las fotografías permiten observar cómo ha cambiado el territorio con el paso de los años y, al mismo tiempo, reconocer aquello que permanece.
Imágenes que sobreviven al tiempo
Fotografías que permiten reconstruir parte de la memoria de la Villa y de las generaciones que la habitaron.
Contar el pasado para entender el presente
Muchas de esas imágenes permiten observar cómo ha cambiado el territorio con el paso del tiempo, pero también muestran aquello que permanece: las calles, las tradiciones y la memoria de quienes construyeron su historia.
Gerardo entendió que la historia no solamente permanece en los libros.
También puede estar en una fotografía guardada durante décadas, en un objeto que sobrevivió al paso de varias generaciones o en el relato de una persona que se niega a dejar que esos recuerdos desaparezcan.
Una historia que merece ser contada
Su museo es, en esencia, un ejercicio de memoria. Un lugar donde el pasado puede ser observado, contado y compartido con quienes llegan hasta allí.
Mientras Gerardo continúa recopilando, organizando y conservando cada pieza, su casa se convierte también en un espacio de encuentro entre las nuevas generaciones y una historia que no puede quedar en el olvido.
PATRIMONIO Y MEMORIA
Gerardo recuerda la dura batalla de algunos líderes como él, que tuvieron que insistir y gestionar para que el sector histórico de Villa del Rosario fuera declarado Bien de Interés Cultural de carácter Nacional en 1971.
Inspirado en ello, años más tarde, dejó su propia huella junto a tres colegas para que su ‘tierrita’, como le gusta llamarla, tuviera un plan especial de manejo y protección del patrimonio con la resolución 1500 del 2012.
Pudimos ser como Cartagena
GERARDO GARCÍA · GUARDIÁN DE LA MEMORIALanza siempre esta tremenda reflexión, moviendo su cabeza de derecha a izquierda como símbolo de descontento, haciendo alusión a aquella ciudad costera que goza de los mayores prestigios turísticos del país por la historia que cobija y que no demerita en nada la suya y del patrimonio cultural de los rosariences.
Bienes de interés cultural de la Nación
Su respiración se intensifica y pareciera que quiere ‘salirse de la ropa’ para contar cómo con 12 bienes de interés cultural de la Nación, hoy no son vistos ni escuchados.
Villa del Rosario también se puede recorrer desde la memoria.
Explora este contenido interactivo y descubre algunos de los espacios que hacen parte de la historia patrimonial del municipio.
ABRIR EXPERIENCIA INTERACTIVA →Una casa que guarda parte de la historia
De la Casa Natal del General Santander, no quiso contar mucho, porque en realidad los hechos fueron sencillos.
Al pasar el tiempo, el Estado decide comprarla a la familia Suárez y la remodela a finales de los 70. Al mismo tiempo, se inician las compras de diferentes terrenos como el parque Gran Colombiano, para que desde 1992 se convirtiera en una casa museo.
La memoria también duele
Por otro lado, la tristeza lo invade al nombrar la Plaza de los Mártires, que fue testigo del fusilamiento y tortura pública a muchos integrantes del Ejército patriota por simplemente querer la libertad.
Al mencionarlo, la piel se le pone como de ‘gallina’, pues sabe que a pocos minutos de camino, un día existió un pueblo que puso muchos muertos en esta batalla por su región.
Él insiste en que no es justo normalizar tanta sangre inocente y que la mejor honra sigue siendo nuestro estado social de derecho y la democracia que tanto costó tener.
La voz de quienes conservan la memoria
En la Capilla Santa Ana, también cercana a su residencia, se encuentran ubicados los restos de dos vicepresidentes de Colombia que murieron antes de que se instaurara el Congreso de 1821, Juan Germán Rocío y un mes después su reemplazo, el general de Brigada Luis Eduardo Azuola, en compañía de tres diputados que no alcanzaron a firmar luego de ser víctimas de una enfermedad respiratoria.
“Antes que otra cosa, ese lugar fue el primer Palacio de Gobierno en Colombia”
Mientras seguía nombrando, llegó a su mente el nombre de La Bagatela. Lo dice subrayando contundentemente que fue en ‘Villa’ donde todo comenzó.
Una casa, una imprenta y el nacimiento del periodismo
Se emociona como un niño al contar sobre su libro favorito y, sin preguntar, empieza a hablar a todo el que le permita cómo una mujer modesta y distinguida como María del Carmen Ramírez le prestó su casa al entonces presidente Antonio Nariño.
Este trajo una imprenta para que meses después diera a luz el periodismo de la Nueva Granada.
Su orgullo por la historia es fuerte, pero le preocupa la ausencia del sentido de pertenencia de una nueva generación.
Su lectura de la historia
En muchas ocasiones su impotencia se nota, su mirada se inclina, y algunos segundos de silencio mostraban el sin número de respuestas que podían venir a su cabeza, pero pasaban los minutos y no podía parar de hablar.
En un instante mencionó el famoso tamarindo, un árbol cuya semilla aparentemente fue traída de la India y que estaba en la casa de un francés llamado Pedro, que prestó por muchos años su casa para que durmieran tropas patriotas.
Cada árbol, cada casa y cada rincón parece convertirse en una página más de la historia de Villa del Rosario.
Un ferrocarril que conectó dos países
En el marco del transporte y la economía, menciona el ferrocarril que fue fundado en 1878 y se consideró internacional por mucho tiempo al unir fuerzas con Venezuela.
Hoy se encuentra caído y está en proyección para el proceso de recuperación, eso le genera esperanza a Gerardo.
— VENEZUELA
Una historia repartida por todo el territorio
Iglesia Nuestra Señora del Rosario
Las campanas originales que tocaron en la misa de instauración del Congreso de la Gran Colombia
Parte antigua del Colegio María Antonio Rueda
Casa de Cultura
La casa de Gerardo, antigua propiedad de José Jacinto Manrique
Aunque ve a su Villa amada con nostalgia, la quiere seguir recordando como la cuna de su Nación y la afortunada de aquel 6 de mayo que se extendió hasta el 14 de octubre de 1821, donde se logró firmar la Constitución de la República y se decretó el escudo de armas y 80 leyes que le dieron vida a la naciente y merecida organización de la Nueva Granada.
Las huellas de una historia que todavía permanece
Rostros
de sus calles
Este municipio, que hace parte del área metropolitana de Cúcuta, con una temperatura promedio de 22 a 31 grados centígrados, se divide en 5 corregimientos y 4 veredas. Fue declarado patrimonio cultural de la nación mediante la Ley 2270 del 23 de septiembre del 2022.
Pedro Mora, memoria viva
Como Gerardo García existe otro personaje que está atado a la historia. Se trata de Pedro Mora, un septuagenario de baja estatura, blanco, con su cabello tenue, un pantalón rojo, haciendo juego con un reloj plateado y una camisa manga larga y elegante, quien llama la atención en medio del parque principal de Villa del Rosario.
Una vida entera ligada al territorio de la libertad.
Una máquina de escribir sobre el escritorio
Acompañado de una máquina de escribir sobre su escritorio y una enorme sonrisa denota que es un auténtico nortesantandereano.
Ya son 77 años de vida, de esos, 67 los ha disfrutado en este mismo oriente del país.
Los otros 10, que fueron sus primeros, estuvo en Bochalema y, a causa de la profesión de profesor de su padre, se trasladaron al territorio de la libertad, sin saber que se convertiría en su verdadero hogar.
En Villa del Rosario, la historia también tiene rostro. Camina por sus calles, conversa en sus parques y permanece en la memoria de quienes han decidido contarla.
La historia no solo permanece en los edificios, también sobrevive en las fotografías, los libros y en quienes todavía tienen algo que contar.
Biblioteca Pública Municipal de Villa del Rosario
Calle 8 Nte. #3-57
Villa del Rosario
Lunes a viernes
7:30 a. m. – 12:00 p. m.
2:00 p. m. – 6:00 p. m.
La comunidad era la que comandaba a las instituciones, era la que servía con las autoridades.
Hay muchos temas que logran estremecer su interior, pero el hecho de que Villa del Rosario haya sido el territorio donde se decretó la libertad de los esclavos, lo llena de gloria.
Dentro de sus lugares favoritos está el Templo Histórico, reformado después de 1971, ahora con cinco manzanas en un solo parque como símbolo de las 5 repúblicas (Colombia, Venezuela, Perú, Ecuador y Panamá).
También está La Bagatela, a la que conoció como una tienda.
Aunque los años siguen pasando para este auténtico servidor del pueblo, sus recuerdos y sueños siguen intactos.
Por eso, si se le pregunta por información, no referencia a ningún bien de interés cultural o entidad de Estado, sino que inmediatamente es a Gerardo a quien recomendará.
Gerardo y Pedro son también parte del patrimonio de Villa.
Una historia que todavía se cuenta
Las voces y los testimonios de quienes han dedicado parte de su vida a preservar la memoria de Villa del Rosario también hacen parte de este recorrido.
Villa del Rosario guarda en sus calles, edificios y habitantes una memoria que continúa construyéndose.
